Review: Crema para manos Almond & Milk de Burt’s Bees

Ojo: este producto no es para nada una novedad, pero sí es un buen dato para quienes andan en búsqueda de una crema de manos realmente hidratante y reparadora.

Les cuento que en julio me arranqué a pasar las vacaciones de invierno a Búzios, un pueblo en Brasil con eterno clima veraniego. Si bien agradecí infinitamente el clima cálido, mis manos quedaron destrozadas con tanto cambio de temperatura y agua salada.  Al volver me dediqué a limpiar y ordenar la casa para comenzar el segundo semestre, incluyendo limpiezas a fondo de la cocina y los baños. Amo lavar la loza, limpiar cocinas y baños, pero siempre caigo en el masoquismo de limpiar  sin guantes.  No hay caso, no puedo acostumbrarme a la sensación de que algo quede limpio si no lo siento directamente con mi propia piel.  Obviamente esto hizo que la condición de la piel de mis manos empeorara, y para el comienzo del segundo semestre ya estaban demasiado secas y hasta me ardían.

Una mañana antes de irme a hacer clases recordé que tengo una cajita en la que puse todas las muestras de productos y los productos tamaño viaje, así que fui rápidamente a buscar una crema de manos pequeña para llevarme en la mochila.  Esta fue la primera que tomé y no tenía muchas expectativas, sólo quería suavizar un poco la sensación de lengua de gato de mis manos.

La versión que tengo yo es un potecito de vidrio de 7 gramos, que venía en un set que compré hace tiempo por eBay, cuando la marca aún no llegaba a Chile.  Esa vez abrí la caja del set y miré el potecito con desprecio e incredulidad, porque pensé “¡para qué me van a alcanzar 7 gramos de crema!”, antes de guardarlo en el estuche de los productos en miniatura.  Pero resulta que llevo usando la crema todos los días por dos semanas y ha bajado bien poquito.

La textura del producto es medio mantecosa, por lo que no es necesario embardunarse en crema para sentir la hidratación del producto.  Yo me aplico un poquito en el dorso de la mano y lo esparzo con el dorso de la mano contraria. Lo que queda lo aplico en mis palmas y uñas.  El aroma del producto es fuerte, huele algo así como a leche, a almendras y a mazapán, así que si no son muy amigas de los olores dulces lechosos, no les recomiendo esta crema.

En cuanto a su acción, realmente ha restaurado mis manos en tiempo récord.  A la semana de haberla usado diariamente se había ido la textura seca y las manos ya no me ardían.  Ahora, a dos semanas de haber comenzado a usarla, la piel de mis manos está realmente suave y tersa.  ¡Tenía un milagrito en miniatura y no tenía idea que era tan buena!

El sitio web de Burt’s Bees indica que el ingrediente principal de este producto es aceite de almendra dulce.  Según Burt’s Bees, el aceite de almendra dulce es un aceite medianamente denso, rico en ácidos oleicos y linoleicos, proteínas y vitamina D, por lo que es famoso por suavizar y reacondicionar la piel ayudando a reducir la pérdida de hidratación.  Además de aceite de almendra dulce, el producto contiene vitamina E, cera de abejas, aloe y hasta leche en polvo (he ahí el aroma lechoso).

Recuerden que la marca Burt’s Bees se declara cruelty free, pero ninguno de sus productos es apto para veganos.  Pueden encontrar el frasco de 57 grs. en Falabella a un valor aproximado de $9990 y en corners de la marca.

¿La han probado? ¿Me recomiendan alguna crema de manos tan reparadora como esta?

Review: Bomba de baño Honey Bee de Lush

Esta es la segunda bomba de baño que pruebo en mi vida.  La primera experiencia con una bomba de baño fue con la Fizzy Bath Bomb Lavender and Chamomile de Hugo Naturals que pasó sin pena ni gloria por la tina del antiguo departamento.  El aroma de esa bomba era rico, pero no suavizó mi piel y no se deshizo completamente hasta después de 3 baños en los que la usé.  De todas formas, el aroma no era tan fuerte como para sentir que había algo distinto en la tina.  En resumen, nada que valiese la pena.  Por esa negativa experiencia no he vuelto a comprar una bomba de baño.

¿De dónde salió la Honey Bee entonces?  Hace varios años, para una navidad, don Esposo me regaló el set Honey Honey de Lush, en donde además de esta bomba de baño venían un jabón Honey, un gel de ducha Its Raining Men y una barra de masaje Honey Masaje.  Fueron mis primeros productos Lush y amé tanto su aroma que hasta el día de hoy guardo la caja en la que venían.  De cierta forma, tengo una cierta reticencia a usar aquellos productos que me parecen demasiado hermosos o lujosos y estos productos me parecían la octava maravilla del universo, por lo que usaba sólo un producto a la vez y en muy poquita cantidad, para que no se “gastaran”.  ¿A alguien más le pasa eso?

El tema es que el que guarda siempre tiene, y la semana pasada no tuve un buen jueves.  Estaba un poco ansiosa y triste a la vez, por lo que necesitaba relajarme.  Así que cargué La Vie d’Adèle, una película que quería ver hace mucho tiempo, eché a correr el agua de la tina, encendí una vela (¡hola Pakita!) y fui a buscar chocolate y una cerveza helada al refrigerador.  Pero algo faltaba en el ambiente.  Sentí que era la oportunidad perfecta para que esa bomba de baño hiciera su magia.  En ese momento, más que suavizar mi piel, necesitaba que esa bomba fuera parte de mis artilugios de felicidad instantánea, un Felix Felicis para muggles.

Deposité la bomba en el agua y me quedé mirando cómo efervescía.  Poco a poco, el agua de la tina comenzó a volverse de un suave color amarillo y el aire se cargó de un dulce aroma a miel.  Moví mi mano en el agua para ayudar a la bomba a deshacerse completamente y entré al agua.

La descripción de Lush sobre Honey Bee dice lo siguiente:

Darse un buen baño de espuma con Honey Bee mantendrá tu piel limpia y cuidada gracias al magnífico trío formado por la miel, el aloe vera y el barro rhassoul, que se extrae del Atlas marroquí. La miel es un ingrediente milagroso que calma, conserva la hidratación y es antiséptica. Además, también añadimos una gran cantidad de aloe vera refrescante. La arcilla rhassoul tiene propiedades limpiadoras naturales y además ayuda a acondicionar y suavizar la piel.

Estuve alrededor de dos horas en la tina y fue una experiencia muy relajante, en donde Honey Bee jugó un papel fundamental.  De partida, que hubiese sido una ballistic (bomba de baño efervescente en lenguaje Lush) hizo del baño una experiencia sensorial, un momento visual, olfativa y auditivamente lúdico porque hizo que me detuviera a observar cómo se deshacía la bomba en el agua, a oír el suave sonido que emitía al hacerlo y a concentrar mi nariz en cómo el aroma a miel inundaba mi otrora antiséptico baño.  Durante el baño, me sentía casi en un spa, oliendo a miel y bañándome en el agua teñida de amarillo (supe que a algunas personas les molesta que sea de color amarillo, porque les recuerda a la orina.  En mi caso, no me molesta para nada y no lo asocio a nada más que miel).

Posteriormente, al salir de la tina y secarme, pude notar en que mi piel había quedado realmente suave, casi como cuando aplico aceite como hidratante.  Mi piel quedó, además, con un aroma muy leve a miel que me indujo un sueño profundo y reparador.  De cierta forma, me permití depositar mi ansiedad y tristeza en el agua, por lo que se fueron con ella.  Había olvidado lo sanador y terapéutico que es consentirse cuando realmente el cuerpo y el alma lo necesitan.

Pueden encontrar la bomba de baño Honey Bee en tiendas Lush y en su página web.  *Recuerden que no es un producto vegano, ya que contiene miel.

¿Les gusta tomar baños de tina? ¿Cuáles son sus trucos para relajarse?

Dreamy Youth Day and Night Face Cream de Pacifica

El año pasado cuando visité Seattle conocí la marca Pacifica, una marca originaria de Portland, 100% vegana, libre de crueldad animal, con productos formulados sin parabenos, sulfatos, ni petrolatos.  En esa oportunidad compré un Color Quench Lip Tint tono Blood Orange y el perfume Tuscan Blood Orange en formato roll on (¡sí, los lip tints tienen el aroma de los perfumes!). En la tienda tenían algunos productos de cuidado facial pero no me agrada la idea de comprar las versiones full size de productos que no sé si serán adecuados para mi piel.

De todas formas, desde ese tiempo que quedé con ganas de probar los productos de cuidado facial de la marca, por lo que apenas vi el set Good Karma en Great Good Place no dudé en comprarlo.  Además de la Dreamy Youth, el set contiene el Sea Foam Complete Face Wash y la Alight Multi-Mineral BB Cream, ambos productos en tamaño viaje, junto a un Color Quench Lip Tint tono Guava Berry versión full size.

Yendo al grano, les cuento que la versión que probé de la crema Dreamy Youth viene en un pomo de 20 ml, por lo que cabe en cualquier cosmetiquero. Si quieren algo más grande, la versión full size de 50 ml viene en un práctico envase con dosificador.  La crema es de color blanco, textura ligera y aroma suave y agradable.

La descripción de este producto, según el sitio web de Pacifica, es la siguiente:

“Un hidratante antienvejecimiento de uso diario altamente efectivo. Péptidos, antioxidantes de alta potencia, células madre florales y extractos naturales avanzados se unen en nuestro superpoderoso y exclusivo Complejo Fleuracell; con ingredientes que muestran mejorar la apariencia general de la piel, además de:

Ayudar a minimizar la apariencia de líneas finas y arrugas
Hidratar profundamente y proteger la piel
Ayudar a mantener el colágeno
Promover un efecto lifting
Devolver el resplandor natural de la piel”

Además de lo anterior, esta crema promete cubrir las necesidades de hidratación diurnas y nocturnas del rostro y está formulada para ser aplicada en pieles normales, secas, mixtas y grasas. Se absorbe rápidamente y no deja una sensación grasosa ni tirante como otras cremas que he probado. Lamentablemente la piel de mi rostro tiene algunas necesidades específicas que esta crema no soluciona, ya que su nivel de hidratación es insuficiente para mí.  Puntualmente les cuento que con el clima frío o seco me arde la zona de los pómulos, teniendo que recurrir a aplicar aceite de almendras o la crema Toleriane de La Roche Posay para calmar la sensación de ardor y dolor.

De todas formas, considerando que nuestras necesidades dermocosméticas posiblemente son muy distintas, recomiendo esta crema a ojos cerrados para quienes tengan la piel normal y prefieran una alternativa vegana y libre de crueldad animal.  Independientemente de que sea insuficiente para mis necesidades de hidratación en los pómulos, siento que sí cumple con lo que promete, puesto que las líneas finas se atenúan, la piel se siente fresca y con un leve efecto tensor, además de percibirse luminosa.

Pueden encontrar el set Good Karma o la versión full size de la crema Dreamy Youth en la tienda Great Good Place en Santiago (Av. Italia 1471, Providencia) o por iHerb si eres de regiones o quieres conseguirla más barata. Si es su primera compra por iHerb no olviden agregar el código ZVV903 para recibir un descuento de $5 dólares.

¿Han probado la marca? ¿Cuál es su producto favorito?

¡Cariños!

Mi cosmetiquero para bolso de mano

Cuando viajo en avión siempre llevo dos cosmetiqueros, y esta vez no fue la excepción.  La idea es llevar en el bolso de mano un cosmetiquero pequeño con productos que consideres imprescindibles cuyo tamaño no supere los 100 ml.  Además, es recomendable separar en una bolsa tipo Ziploc todos los productos en formato líquido y gel para hacer más expedito el trámite en el aeropuerto.  En el equipaje que se va en la bodega del avión puedes llevar todo el resto de productos que necesites para tu viaje, sin importar que su tamaño supere los 100 ml.

Estoy escribiendo este post en el avión hacia Tokio y aún me quedan 7 horas de vuelo (de un total de 28 horas), por lo que los productos del cosmetiquero para el equipaje de mano fueron seleccionados considerando principalmente el tiempo que tomaría el viaje y la deshidratación que se produce en vuelos largos.

Cuidado personal

  • Bálsamo labial Summer Fruit de Eos

Siento que tenía bálsamos labiales más hidratantes que este, pero simplemente meacostumbré a andarlo trayendo, así que lo traje porque se quedó en el bolso nomás.  El producto en sí no es malo, pero ahora que lo pienso el Burt’s Bees a prueba de agua o el humilde Cocoa Butter de la Salcobrand habrían sido más apropiados.  De todas formas creo que tengo un tic, así que me lo aplico a cada rato.

  • Crema para manos de Maqui de Majen

La semana pasada compré esta crema de manos en formato enano de la marca chilena Majen en su tienda de Valdivia.  No sé por qué me enamoré del olor, que es ultra dulce, lo que es extraño porque no suelen gustarme los aromas tan dulces.  La consistencia es rica y siento las manos super protegidas después de usarla.

  •  Bruma facial oxigenante de Biologique Recherche (10 ml.)

Esta bruma facial se utiliza igual que el agua termal, refrescando y oxigenando el rostro cuando lo sentimos seco o tirante.  Fue regalo de una amiga y me queda poquito, así que yo creo que con este viaje lo termino.

  • Limpiador facial Sea Foam de Pacifica (20 ml.)

La descripción del envase promete remover el maquillaje, limpiar y tonificar el rostro.  Señala que sus ingredientes principales son el agua de coco y un complejo de algas
marinas y que contiene propiedades antioxidantes.  Además es libre de sulfatos, se considera apto para cualquier tipo de piel y no la reseca.  Lo he usado tres veces en lo que va del viaje y hasta el momento me encanta.  Hace buena espuma, queda un olor rico y realmente sientes que la piel del rostro queda limpia.  No he usado maquillaje, por lo que aún desconozco si cumple la promesa de removerlo, pero aunque no lo hiciera seguiría usándolo por lo suave que es con la piel.  Pretendo hacerles una reseña más completa de este limpiador y de otros productos de la marca Pacifica cuando los haya usado por más tiempo.

  • Crema para rostro de uso diurno y nocturno Dreamy Youth de Pacifica (20 ml.)

El envase indica que con este producto logras retrasar el envejecimiento, restaurar los signos de la juventud y, al igual que el limpiador Sea Foam, también es apto para todo tipo de piel. Promete minimizar las primeras líneas de expresión, otorgarle firmeza a la piel, protegerla e hidratarla profundamente.  Estas tres veces en que la he usado he sentido que es una crema cómoda, que se absorbe rápidamente y no deja sensación grasosa.  Por otra parte, me parece que no me ofrece tanta hidratación como esperaba, aunque 28 horas viajando es un escenario complejo para dar un veredicto absoluto.  Tengo estos dos productos porque compré el set Good Karma para probar específicamente estos dos productos de la marca en tamaño viaje y aprovechar de probarlos en esta ocasión.  El set también incluye una BB cream y un bálsamo labial con color, pero no los traje conmigo.  Recuerden que Pacifica es una marca 100% vegana y libre de crueldad animal.

Maquillaje

  •  Corrector de ojeras BB Nude Magique, tono Osmose, de L’Oreal (10 ml.)

Ha sido mi corrector de ojeras favorito por mucho tiempo y no sé quién lo reemplazará cuando termine mi transición hacia los productos sin crueldad animal.  Es cubriente ytiene la textura justa para difuminarlo con los dedos y que se vea super natural.  Acepto recomendaciones para su suplencia.

  • Máscara de pestañas The Falsies Big Eyes a prueba de agua de Maybelline (8,7 ml.)

Con esta máscara de pestañas me pasa exactamente igual que con el corrector de ojeras de L’Oreal.  Es mi máscara perfecta, en cuanto a volumen, largo, naturalidad y duración.  No sé qué marca cruelty free pueda hacerle el peso y temo que mi mirada pierda su sensualidad como me pasó probando unas máscaras de pestañas de Wet n’ Wild y de Catrice que resultaron ser un fiasco.

  •  Bálsamo hidratante con color Balm Stain Megaslicks, tono 126 Rico Mauve, de Wet n’ Wild (3 gr.)

Lo traje sólo por si me veía demasiado pálida al bajar del avión y necesitaba algo de color.  El color es lindo, natural y muy duradero y su aplicación deja una sensación mentolada en los labios.

Varios

  • Encrespador de pestañas de la feria

Tengo pestañas de chancho, no puedo vivir sin él.

  •  Elásticos para el pelo

Llevo dos en el cosmetiquero y otro asfixiándome la muñeca, por supuesto.

  • Aritos

Venía con la idea de usar sólo un par de aritos de perla para todo el mes, pero afortunadamente guardé un par de aritos extra en caso de cualquier cosa.  Bueno, la cualquier cosa ocurrió anoche, cuando perdí el tornillito de uno de mis aritos en el avión.  Quizás fue una señal del destino para que deje de pretender aparentar que soy de las que usan arito de perla.

*Y como en cualquier viaje, olvidé lo más importante. Eché el cepillo y la pasta de dientes en la maleta que se fue en la bodega y no me di cuenta hasta que llegó la hora de lavarse los dientes.  Lo bueno es que viajo con mi esposo y compartimos babas, así que me prestó el suyo.

**Con el dolor de mi corazón acabo de acordarme que tampoco eché mi cepillo para el pelo.  Con mi esposo chascón usamos el Tangle Teezer hace un par de años, por lo que ya no recordamos lo que son los tirones al peinarnos.  Será una experiencia dolorosa tener que comprar cualquiera que no sea ese.

*** El desodorante iba suelto irresponsablemente en algún rincón de mi cartera, así que no crean que andaba tentando al destino.

¿Qué habrían incluido o quitado ustedes de mi selección?
¡Abrazos desde algún lugar entre Alaska y Japón!