San Pedro de Atacama Express

Esta semana llegó mi amiga Mona desde Alemania a visitarme, y no la veía hace tres años. Ella había viajado por Sudamérica, pero nunca ha venido a Chile, por lo que se me ocurrió que el paisaje más diferente que podría ver sería el desértico norte de nuestro país. Así que nos vinimos a pasear a San Pedro de Atacama por unos días.

Visité San Pedro hace más de diez años, pero fue con un ex-pololo y en plan mochileo pobre, así que definitivamente vale la pena crear recuerdos nuevos con el señor esposo y Mona. Además en estos diez años San Pedro ha cambiado muchísimo. Cuando veníamos en el transfer desde el aeropuerto me di cuenta de que el río San Pedro, junto al que esa vez acampamos, se secó, y que las cuatro o seis calles que había en esa época se multiplicaron y ahora está lleno de hostales, restaurantes, cafés y tiendas por todas partes.

Ayer lo dedicamos a pasear por San Pedro y comer en dos cafés ricos, escuchar música linda en vivo y yo además aproveché de escribir harto.

El plan fue venir por cuatro días y tomar tres tours: Géysers del Tatio y Machuca; Valle de la Luna; y Piedras Rojas, que incluye visitar el Salar de Atacama y las lagunas altiplánicas.  Esta mañana hicimos el tour a los Géysers del Tatio, y recién acabamos de terminar el tour al Valle de la Luna mirando la puesta de sol en el Mirador Ckari. Subiré fotos de cada zona cuando vuelva a Santiago.

Estoy contenta porque, a pesar de lo cansada que estoy, estoy reponiendo energías y disfrutando mucho este viaje cortito. Extrañaba salir de Santiago.

Vlog: Cocinando y comiendo monjayaki

¡Hola chiquillas!

¡Les traigo un nuevo vlog sobre comida! En este veremos cómo se cocina y se come un plato típico de la región de Kanto llamado monjayaki o simplemente monja.  Es un plato famoso entre los trabajadores principalmente, porque es rápido y barato. ¡Espero que les guste el vlog!

Ah! Recuerden que hasta el 29 de Febrero pueden participar en el concurso #PajaritaenJapón para ganarse una Steamcream edición Kazezakura comprada directamente en la estación de trenes de Kyoto y transportada hasta Chile.  Vean el siguiente link para saber cómo pueden ganársela.

Ando media atrasada con el blog, porque hemos paseado harto, pero les adelanto que se vienen más videos de Tokio, Kioto e Hiroshima.  Además ya llegamos a Vietnam así que también les mostraré las bondades de Ho-Chi-Minh City y Nha Trang.

¡Un abrazo!

Primera semana en Japón

Toriis en Fushimi Inari

Mañana vamos a cumplir una semana desde que llegamos a Japón y ha sido una montaña rusa de emociones.  De cierta forma, Japón me ha devuelto el sentir cosas: he sentido alegría al volver a ver a la Satoko y al compartir este viaje con Martín, rabia porque esta enfermedad me ha impedido apreciar algunos momentos del viaje que otras personas darían lo que fueran por vivir y quizás yo no les he dado la importancia que merecen, pena por algunos desacuerdos con Martín (desacuerdos que van a ocurrir siempre y con todo el mundo, simplemente porque somos seres humanos distintos).  Y asimismo, Japón me ha hecho sentir en una lucha constante entre la vida y la muerte, en lo afortunada que soy de estar en este país y lo sencillo que sería tomarme de una las treinta pastillas de clonazepam y clotiazepam que me recetan para poder dormir sin pesadillas.Pero por otro lado, he conocido una parte de la espiritualidad de este país, una espiritualidad que mayormente los mueve entre el budismo y el sintoísmo, siempre en sintonía con la naturaleza y con los dioses que gobiernan sus vidas.  Dentro de esta espiritualidad, conocí a Kitsune, el zorro de nueve colas que es el mensajero de los dioses y Dios en sí mismo haciéndose carne para acercarse a los humanos.  Lo conocí en Fushimi Inari, el santuario sintoísta edificado en su nombre, en donde lloré y lloré al pasar bajo los mil toriis que te llevan a la cima de la Montaña Inari.  Fueron 4.2 kms. de un llanto que evocaba dolor por experiencias pasadas, fragilidad por sentirme vulnerable entre todos los japoneses y turistas que visitan el santuario y alegría por estar siendo capaz de sentir algo nuevamente, de sentirme humana y de poder expresar mis emociones a pesar de la cantidad de medicamentos que estoy tomando.  No ha sido un viaje fácil, no fue el viaje de vacaciones felices que soñé porque simplemente no me encuentro en condiciones mentales para apreciarlo.  No quiero sonar malagradecida, sé cuánta gente quisiera estar en mi lugar, pero tampoco fui yo la que escogió caer en depresión severa.

Realmente espero que los dioses de todas las religiones me oigan y me ayuden a sanar estos neurotransmisores defectuosos.  Partiré por tatuarme a Kitsune, que fue quien me acunó en sus brazos, me hizo sentir calor en el pecho y me produjo un llanto incontrolable que me recordó que no soy mi trabajo, no soy mi profesión, no soy la ropa que uso, ni el maquillaje que me pongo, ni la plata que tengo en el banco. Simplemente soy una persona que busca ser feliz y hacer feliz a los demás con mis acciones. Tengo fe en que mientras tenga eso claro y Kitsune esté en mi muñeca para recordármelo, los sentimientos de autoagresión se irán yendo poco a poco.

No pretendo hacer de este blog un espacio lleno de felicidad y reviews de maquillaje porque creo que las personas somos mucho más complejas que eso, pero están en todo su derecho a dejar de seguirme si buscan algo más ligero y entretenido de leer.  Tampoco pretendo recibir comentarios lastimeros ni de odio, porque lo que escribo es lo que siento y es absolutamente honesto y espero que lo entiendan así.

Un abrazo desde la tierra del sol (re)naciente.

Inari Kitsune

Vlog: Visita a Disney Sea

¡Hola!

El otro día tuvimos la oportunidad de visitar el parque de diversiones de Disney que sólo se encuentra en Tokio, así que no podíamos perdernos esta actividad.  En el video les cuento a qué juegos nos subimos u qué experiencia tuvimos en general.

Yo me anduve resfriando entre ayer y hoy, así que estoy un poquitín dopada, esta vez en la ciudad de Kyoto.  ¡Espero que estén super!

¡Un abrazo!

 

Nuestra primera cena en Japón

¡Hola!

Durante nuestra primera noche en Japón nuestra amiga Satoko nos llevó a un restaurant tradicional llamado Sushikatsu Ichibancho a probar algunos de los principales platos por los que su cocina es conocida.  Comimos sashimi (cortes de pescado crudo), berenjenas asadas con queso y miso (miso es la pasta del poroto de soya), tofu y tempura (queso de soya con verduras fritas) y rolls de salmón con palta, tomate y huevos de pescado (en apariencia muy parecido al sushi que venden en Chile, pero de un tamaño mucho mayor por lo que no era posible comerlo de un solo bocado).  Bebimos shochu (destilado de arroz, más fuerte que el sake), sake (vino de arroz, conocido en Japón como nihonshu) y plum wine (vino de ciruela).

Hasta ahora no he probado nada que no me guste y les adelanto que me estoy haciendo un poco adicta a tomar té verde y clam chowder (crema de almejas).

¡Un abrazote, que disfruten el vlog!